La Trampa de lo gastado
Es un
hecho. Desde el momento que alguien nos pide que nos
describamos, comenzamos a utilizar las mismas frases
gastadas de siempre. Sucede una y otra vez.
Personalmente pienso que es mejor mantenerse alejado de
esas frases mil veces repetidas hasta el cansancio. Nos
hacen ser uno más del montón. Dime, descartando que
tengas un hermano gemelo ¿has encontrado alguna vez a
alguien que sea idéntico a ti?
Entonces,
¿cuál es la razón por la cual una descripción de ti
mismo tiene que sonar a la misma canción una y otra vez?
Intenta ser tan original como puedas cuando te
describas. Trate de ser original.
Intenta ser
divertido y realiza comparación. Si tu pelo es de color
rubio, no solo digas “soy rubio o rubia”, podrías
describirte: “mi pelo es del color de un rayo de sol”.
Si tu pelo
es color moreno podrías decir:
“Mi cabello
es tan oscuro que podría hacer que un cuervo se
sonrojara”
Si tu pelo
es rojizo podrías aportar algo así como:
“Mi cabello
tiene el color de una puesta de sol”
Otro punto
que debes tener claro es que jamás debes minusvalorarte.
Cada moneda tiene dos lados y todo depende del extremo
en que la mires. Por ejemplo, si tu piel es oscura, no
existe razón alguna por la que debas sentirte diferente.
Puedes utilizar expresiones como “Si te gusta el
chocolate, te encantará el color de mi piel” o “Mi
cuerpo tiene color de verano durante todas las
estaciones”.
Recuerda,
la belleza está en los ojos de quien observa y depende
de ti convencerle. Mucha gente verá en ti, lo que tu
sepas expresar.


