Dejando tu marca
Ahora,
supongamos que la cita funcionó dentro de lo esperado y
realmente disfrutaste de la compañía, seguramente
querrás que la otra persona te recuerde y piense en ti
¿verdad? ¿Cómo asegurarte de que así sea?
La
respuesta es simple. Solo deja tu marca. Piensa, una
tarjeta de negocios no es lo más apropiado aquí.
Seguramente no deseas que te recuerden por tus
credenciales, tu puesto de trabajo o tu título. Algo más
personalizado sería mucho más apropiado para la ocasión
¿verdad?
Pon tu
talento artístico a funcionar a toda máquina. Si eres
algo poeta, podrías escribir algunas lineas en una
pequeña tarjeta y obsequiársela a tu cita. Pero
atención, lo que escribas no debe ser algo directo, sino
algo general como la amistad, los encuentros, la calidez
humana, etc.. Prepáralo con antelación y tenlo listo
para el momento adecuado. ¡No intentes escribir un poema
en una servilleta con la persona sentada delante de ti!
Si no te
sientes capaz de escribir una poesía, tal vez podrías
buscar algún poema de otro escritor, pero en ese caso
-salvo que sea algo muy conocido- admite que no lo has
escrito tu.
Guárdalo
como un comodín y espera que el momento sea propicio. Si
piensas que esa es la persona que estás buscando, justo
antes de partir entrégaselo en la mano con una expresión
de timidez y la frase “hice esto para ti”. Créeme que es
mil veces más efectivo decir “hice esto para ti” que
“traje esto para ti”.
Pero ¿qué
sucede si no tienes la seguridad de querer ver a esa
persona otra vez? Pues bien, guárdalo para el siguiente
intento.
Si la
persona es la adecuada y le has entregado ese pequeño
“comodín”, puedes irte con la tranquilidad que pensará
en ti de una manera más profunda.
La ropa
identifica a la persona
No debes ir
“vestido para matar” cuando se trate de un almuerzo. Lo
mejor de los encuentros al mediodía es que en la mayoría
de los casos puedes aparecerte con tu ropa de trabajo y
ahorrarte la agonía de elegir la ropa apropiada para la
primera cita.
¿Solos o
acompañados?
Algo
interesante que puedes idear para esta primera cita es
convertirla en una actividad de grupo, el número ideal
podría ser cuatro personas. Esto suaviza la situación y
definitivamente echa por la borda esos minutos de
embarazoso silencio.
El grupo
tiene además la ventaja de que la atención no se
encuentra tan focalizada, por lo tanto existe un menor
estrés y como resultado una reunión más relajada. Es
también más seguro como primer encuentro.
Pero la
compañía a ser incluida debe conocer la situación y
acceder a la invitación. Intenta evitar cualquier
persona de esas que les gusta hablar todo el tiempo,
podría arruinarte la cita acaparando toda la atención.
¿Alcohol
si o no?
Puedes
beber alcohol si lo deseas, pero no bebas mucho en tu
primera cita. No solo es de mal gusto perder el control,
también podrías decir cosas que no pretendes y arruinar
una posible relación.
¿Quién
pagará la cuenta?
Es
una buena idea decidir antes de la cita y dejar claro
que cada persona pagará lo que consuma. Esta es la
manera que se supone debe ser, ya que si las cosas no
funcionan, ni uno ni el otro se sentirán en deuda u
obligados por la situación. Además, los tiempos han
cambiado y no todas las personas hoy en día ven con
buenos ojos que el otro pague toda la cuenta, incluso si
se trata del varón.
¿Dónde?
Cuando
elijas el lugar, evita lugares aislados que no conozcas
o no te sean familiares. Pero el ambiente también es
importante. No querrás que el encuentro se produzca en
la plaza de comidas de un shopping abarrotado de
personas. Busca el equilibrio adecuado, a fin de cuentas
se trata de la primera cita.


